
Se despertó temprano esa mañana, fue un despertar repentino, exaltado. Mariela solía soñar mucho, y en oportunidades sentir por muchas horas una especie de embriaguez que provocan algunos sueños, como una pequeña vibración en el alma. Pero este sueño tenia una carga distinta, con un sonido lleno de interrogantes; hacia varios años que conocía a Anselmo, y si bien buena parte de su historia era difusa, Mariela sentía que el cariño había asentado sus raíces.
Los inquietantes cuestionamientos del sueño eran bien concretos:
- Conoces a sus hijos, su familia, sus afectos cercanos?
- Los más relevantes hechos de su vida son claros?
- Eres parte de los importantes afectos de su vida?...

(AOC.© 2010)