



Extracto: “Autobiografía de mi madre” Jamaica Kincaid
… Me permitió hacer de mi vida una novela romántica, me permitió pensar en todos mis actos y en mí misma con cariño en la profunda oscuridad de la noche, en ciertas ocasiones en que lo necesitaba. El romanticismo es el refugio de los derrotados; los derrotados necesitan baladas que les alivien, necesitan una dulce melodía que les alivie, pues todo su ser es una herida; necesitan una cama blanda donde dormir, pues la vigilia es una pesadilla para ellos, la ensoñación del sueño es su realidad…
…en su fuero interno estaba completamente seguro de que todos sus conocimientos eran correctos, no de que fueran verdad, pero sí correctos. La verdad habría sido su perdición, la verdad está siempre llena de incertidumbre…
… Una vez le dije que había nacido cabeza abajo, que el mundo esta al revés en el momento en que abrí los ojos y le puse la vista encima por primera vez, y el respondió riéndose, que todos veníamos al mundo de esa forma. Yo no era como todos, y me alegró comprobar que no lo había comprendido…
…Este relato de mi vida ha sido el relato de la vida de mi madre en la misma medida en que lo sido de la mía, y aun así, una vez más es el relato de la vida de los hijos que no tuve, así como es también su relato acerca de mí. En mí esta la voz que nunca oí, el rostro que nunca vi, el ser del que vine. En mí están las voces que habrían debido salir de mí, los rostro que nunca permití que se formaran, los ojos que nunca permití que me vieran. Este relato es un relato de la persona que nunca se le permitió ser y un relato de la persona en la que nunca me permití a mi misma convertirme.
Los días son largos, los días son cortos. Las noches son un gran espacio en blanco; escuchan atentamente algo, pero me niego o familiarizarme con ello. Profeso cierta indiferencia por ese periodo de tiempo al que llaman día; es una actitud vanidosa y arrogante, pero sólo yo la conozco; he hecho que sea personal todo lo que es impersonal. Puesto que yo no importo, tampoco anhelo importar, pero de todos modos importo. Anhelo encontrar eso que tiene más grandeza que yo, eso a lo que me puedo someter. No está en un libro de historia, no se trata del trabajo de nadie cuyo nombre puedan pronunciar mis labios. La muerte es la única realidad, pues es la única certeza, inevitable para todas las cosas.