
A mi Papito
Se me fue mi viejo
se me fue,
lo veo marcharse
como antes lo ví llegar.
Caro ha pagado sus amores,
el de su madre,
el de mi madre,
el de sus hijos.
La vida le ha golpeado fuerte
y el acepta los golpes
como niño asustado.
Siempre ha tragado su suerte
como una cucharada de mala sopa,
con inocencia,
sin rebeldía.
Sus sueños,
sus simples sueños
han volado como pájaros,
no han hecho nido.
Su alma
de sol y campo
le ha permitido
viajar limpio,
ni siquiera ha reparado
en lo míseras e ínfimas
que son estas almas nuestras ,
llenas de pequeñas excusas,
llenas de grandes miedos.
Se fue mi pajarito,
ya es libre para siempre...
A.O.C. 05.04.2009