Cada cierto tiempo
lo único que depara el futuro
es más de lo mismo,
para ver si nos quebramos,
nos aburrimos,
o por alguna parte
nos rompemos.
No sé de universos
sin craquelado,
sin surcos pequeños
y profundos;
existen momentos eternos
de soles inertes
y lunas inquietantes,
donde todo duerme
con un solo ojo
el otro mira el fondo del abismo.
Viene otra época
en que de un parpadeo
se es viejo,
y entonces las palabras
y entonces las palabras
adquieren otro valor
frente al espejo,
rápidamente el mundo
se hace ajeno,
solo balbuceamos algo
de lo que quisimos ser y hacer;
sin remedio.
El hálito del tiempo
nos pisa los talones
y nos deja un leve sabor
a inutilidad, a vida pasada,
a caldo de olvido.
AOC.©.2013
Gráfica: Alex Valenciano //Benjamín Lacombe // Ricardo Fernandez Ortega
1 comentario:
bueno,...
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