Luces grises
en los ojos que preguntan,
dando tumbos, para siempre,
clavados tras la estela
de la pena negra del mundo.
Tantos hombres trepando
hacia la luna,
ya nadie se interesa
en los simples latidos
de un corazón humano.
Las marcas que se tatúan,
retroceden y se hunden
como queriendo explicar
ideas periféricas
en una existencia ciega,
somnolienta, adherida a la tierra,
donde solo el viento
juguetea con ellas.
Pequeños mundos,
células invisibles
que viven en una gota de agua
la breve vida de un segundo.
Eso soy.
AOC.2014
Gráfica: Jean Ackerman // Laila Carlsen // Ron Hicks
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